
Carlos Valverde, el infame rufián que se cree y considera a si mismo como un “
analista político” o “
líder de opinión” en realidad no pasa de ser solo un
perro faldero o
fantoche mediático de la burguesía oligárquica oriental, su trabajo es ser un
mercenario mediático (Por las pantallas de
PAT, la radio o notas de prensa) y presentarse cínicamente como un
agitador consuetudinario, elevando puros
anacronismos antojadizos y atirantando a cada rato los embustes mas insólitos que con mucha argucia sostiene y “argumenta” embarullándolo casi todo. Con las muecas mas embusteras y groseras, acompañadas además de gesticulaciones embrutecidas “adornadas” de un sin fin de palabrotas y disparates, pretende hacer creíbles sus pobres
comentarios apócrifos. El pelado incurre casi siempre en una vil tramoya televisiva, cuyo fin central es para hacer torpemente
apropiación y/o atribución de la
opinión general del pueblo oriental, para así alentar e inducir sus consignas e ideología nauseabunda con alta dosis de fascismo y reticencia. El pelado se encuentra del todo
ambilado con las dádivas y el patrocinio que le dan sus patrones y allegados de la burguesía oligárquica criolla en todo su accionar (cobertura mediática, presentaciones bibliográfica de su autoría, presentaciones artísticas, editoriales, auspicios comerciales, etc., etc.), por esta razón el pelado Valverde es procaz y vehemente en su forma de defender a la oligarquía burguesa de la derecha nacional (latifundistas terratenientes, logias de masones, prefecturas, comités cívicos, politiqueros neoliberales fracasados, empresarios agropecuarios e industriales, etc.). Carlos Valverde se prodiga en hacer una defensa a ultranza a sus auspiciantes y patrocinantes, atentando mediáticamente contra la
unidad nacional y emponzoñando el orgullo de ser boliviano. Este pelado además de ser el confidente y asesor de la oligarquía, también es el comandante en jefe del aparato de “
inteligencia” y
contraespionaje burgués, al mismo tiempo de ser el propagandista y encubridor de los afanes secesionistas disfrazadas con el apelativo de autonomía departamental que propugna la burguesía oligárquica oriental, Valverde al igual que su estúpido viejo, no pasan de ser unos pobres
fanáticos separatistas quienes se pasan como unos fariseos mediáticos engañando mañosamente al pueblo cruceño y oriental con su defensa intransigente de una
falsa autonomía regional oriental, pretendida por un puñado de
burgueses aventureros quienes fantasean con el
ideario separatista, para no perder sus privilegios, poder político y económico que le han robado al país y hasta el día de hoy aún ostentan. La burguesía oligárquica oriental es muy poderosa, ya que tienen intereses e influencia en casi todos los ámbitos del quehacer regional del oriente (
económico, político y social), vale decir que ellos solos (
como una sola mafia organizada) son los que manejan y dominan
TODO y además son los dueños de los medios de producción, medios de comunicación y del mercado (fábricas, factorías, tierras, ganado, empresas, comercio, radioemisoras y canales de TV, etc., etc.). Son esta gente los que actualmente han obligado e impuesto por la fuerza a que cada obrero o funcionario que trabaja en
sus empresas,
industrias, o en las instituciones públicas regionales donde ellos tengan poder político y social, se tenga que firmar
obligadamente los libros de apoyo a los “
estatutos autonómicos de pillos y ladrones”, so pena de ser echardos de sus fuentes de trabajo si no los firman. Por todo ello y mas, Carlos Valverde al igual que
Julio Cesar Caballero y otros sátrapas más, son los máximos representantes y exponentes de lo que se ha venido a llamar como “
Mierdavisión”, porque su accionar mediático es paupérrimo y además apesta los mas repugnantes olores que provienen de ellos (del hocico o del otro lado) o el de su entorno burgués.