*Fernando Untoja Choque
Antes que sea consumada la payasada de Oruro con la aprobación de la Constitución del MAS, desde este medio denunciamos los propósitos del indigenismo. La izquierda infantil recompuesta, utilizando a los campesinos, convertidos ahora en originarios e indígenas, lanzó el pretexto de una Constitución para los 35 pueblos indígenas para perpetuar la dominación oligárquica.
Evo Morales, a órdenes de sus amos y de algunos padrinos indigenistas e ideólogos como Alvaro Garda Uñera, Hugo Chávez y Fidel Castro, colorea el proyecto de Constitución con fachada “indígena” y repite todos los días que por fin los “originarios han participado y son autores en la elaboración”… incluso, da arengas para endosar sus deseos de déspota diciendo “que los campesinos le piden armas por teléfono para defender al régimen”.
Pero este texto es realmente un verdadero y auténtico disparate tanto desde el punto de vista jurídico como político. Más allá de las buenas intenciones de algunos campesinos que creyeron en el cambio, este texto lleva a Bolivia a la ruina y a la violencia. Como muestra de esta incoherencia, citemos simplemente la definición indigenista del Estado.
Según el Artículo Io del proyecto de nueva Constitución redactado por los “indigenistas” del MAS (incluyendo asesores): “Bolivia se constituye en un Estado Unitario, Social de Derecho, Plurinacional, Comunitario, libre, autonómico y descentralizado, independiente, soberano, democrático e intercultural. Se funda en la pluralidad y en el pluralismo político, económico, jurídico, cultural, y lingüístico, dentro del proceso integrador del país”.
En esta definición, podemos observar una yuxtaposición y un conjunto de contradicciones; un texto que complace deseos reprimidos y patemalismo hacia los sufridos desde hace 500 años. Pues la pluralidad jurídica admite que cada “Nación” tendrá normas diferentes y un Estado caótico. La famosa frase “unidad en la diversidad” es que un Estado puede ser unitario y con derechos plurinacionales, unitario, a la vez autonómico, y descuartizado. Cierto, ni Evo Morales ni Román Loayza han pensado en la aplicabilidad de este texto. Es un desastre de redacción y existe una confusión de nociones. Podrán decimos que es un texto escrito con puño y letra por originarios, pero una institución fundacional es la matriz-invariante para todos los ciudadanos y no para complacer deseos. Si tanto han reclamado idioma indígena, descolonización y soberanía, entonces ¿Por qué, al menos, en el primer texto constitucional no está escrito en Tacana o Mataco?
El texto oculta toda una lógica colonial de exclusión y de reducción, pues se habla de “reconocimiento e inclusión”, es decir, patemalismo oligárquico. Este patemalismo es encubierto en el proyecto del MAS con la figura del “nuevo Estado multicultural, multinacional” que funcionaría con 35 justicias, lenguas, usos y costumbres. Hasta ahora, los únicos que creen en este texto son los campesinos organizados por el MAS. Los masistas de conveniencia y muchos tránsfugas consideran como el buen textode manipulación por eso no les interesa el contenido. Así por ejemplo, los “sabios indígenas” como Roberto Aguilar y Raúl Prada están convencidos de que el texto aprobado en Oruro no solo es incoherente sino absurdo, pero ¿Por qué no lo dicen?, ¿Son cobardes o mercenarios?
A pesar de toda irregularidad, el MAS trata de convencerá la población con la famosa “socialización de la nueva CPE”; hacen propaganda diciendo que “por fin los pueblos indígenas son reconocidos e incluidos por el Estado”; pero no nos dicen quién les incluye y les reconoce. Cierto es que reconocen al “indígena” construido e imaginado por las ONG’s, pero las Naciones que debían ser la base Estado fueron ignoradas y excluidas en la Constituyente, entonces el proyecto masista es la versión foldórica de la Constitución de 1825.
Así, en el Art. 5 de ese proyecto constitucional, son idiomas oficiales del Estado los 35 idiomas indígenas más el castellano; la implementación exige que tengamos códigos, disposiciones en 35 lenguas: Código Penal, Civil, Laboral, etc. Seremos únicos en el mundo; cada abogado, por ejemplo, andará cargado de una especie de Enciclopedia Universalis y siempre acompañado de un traductor originario políglota para facilitar los procesos. ¿Qué significa esto? Implica que todo fundonario: juez, fiscal, profesor, empleado del comeo, de la renta etc., etc., debe hablar los 36 idiomas para no quedar parqueados en su barrio o comarca. A esto, se debe agregar que en el mundo llamado mestizo existen otros idiomas en pleno uso como ser el inglés, árabe, hebreo etc. ¿Qué harán ellos? Entonces, no existe venganza de los 500 años, ni hegemonía aymara como algunos sostienen; acusan a los aymarás de ser vengativos y excluyentes, pero no es así.
La acusación a los aymarás de ejercer hegemonía o hacer venganza étnica mostrando linchamientos, degollamientos de animales como prácticas de justicia comunicaría, son propaganda de rivales y cómplices del Gobierno. Los supuestos debates sobre las bondades de la justicia comunitaria, practicado por los “indígenas”, son pretextos útiles para elaborar y captar financiamiento para las ONG ’s y para el Gobierno. ¿Y quiénes son la presa fácil de estos proyectos? En ningún artículo del proyecto constitucional masista existe la participación real y efectiva de las cuatro grandes naciones que son la base de la formación del “Nosotros Nacional”. Pero, poco a poco, la gente se da cuenta de que este pretexto de Constitudón es un retroceso para la sodedad boliviana; por eso, y con razón, se ve a diario la contestación y la resistencia a este proyecto; además, son los propios masistas que en su incapacidad de comprender el texto se ven desarmados en defenderlo y ¿Qué les queda? ¡Callar!
Ahora, lo que queda para los indigenistas es el recuerdo de los actos bochornosos del cuartel militaren la ciudad de Sucre, donde al estilo de bandas organizadas seducidas por los cheques de Chávez, aprobaron un texto constitucional aprovechando la huida y la deserción de los constituyentes de la oposición; y son ajenos al dolor de los combatientes por la democracia.
*Boliviano, orureño. Kataristae intelectual aymara. Doctoren Economía. Excandidato a la Presidencia de la República (1993). Ex concejal por Oruro (1995-1997). Ex parlamentario nacional (1997-2002). Docente universitario.
Artículo publicado en la revista LEX No.16 Ed. Abril 2008
Enlace Permanente